En el mundo de la moda a menudo las tendencias van y vienen sin dejar apenas huella. No es el caso de Belstaff, marca de origen británico cuyas prendas para motociclistas son leyenda desde hace décadas.

En 1924 Harry Grosberg y su suegro, Eli Belovitch, aunaron sus talentos y crearon en el condado de Staffordshire la primera colección de prendas waterproof que iba a hacer el día a día de muchos hombres y mujeres más llevadero ante el inclemente clima inglés.

En aquella época Belstaff se convirtió en la primera compañía en el mundo en utilizar un tejido absolutamente novedoso: el “algodón encerado”, fino algodón egipcio tratado con aceites naturales que al mismo tiempo que protegía de la humedad era transpirable.

En los años 30 esta funcionalidad convirtió a la marca en la favorita de los motociclistas. La empresa se convirtió en Sociedad Limitada y empezó a diversificarse para satisfacer otras necesidades del mercado, como gafas para aviadores, guantes y otros accesorios para mantener al portador seco y seguro; incluso el ejército británico empezó a utilizar sus productos.

1943 fue un año señalado para Belstaff gracias al lanzamiento de la mítica Black Prince Motorcycle Jacket. En los siguientes 40 años más de 40.000 prendas de este modelo se han fabricado cada año y aún hoy se mantiene su proceso de fabricación tradicional.

Poco después, en 1947, salió al mercado la famosa chaqueta Trialmaster, todo un mito para los motociclistas.

Los modelos fabricados en las décadas de los años 50 y 60 siguen siendo artículos muy buscados por motociclistas y coleccionistas de todo el mundo. Actores como Steve McQueen, gran aficionado a las motos, las popularizaron.

Hasta lo años 70 Belstaff sólo producía artículos de piel. Fue entonces cuando la marca empezó a fabricar el modelo XL500, creado con un nylon especial llamado Belflex, de gran durabilidad, resistencia al agua y capacidad de protección.

En los años 80 Belfstaff comenzó a diversificarse y a producir artículos para otras actividades, como la pesca, la caza, la equitación o el golf, de hecho la marca se convirtió en proveedor oficial del equipo europeo de la Rider Cup.

El novedoso tejido Belfresh salió a la luz en 1994, caracterizado por su excepcional absorción y su capacidad para eliminar la transpiración, idóneo para el uso de las prendas Belstaff con tiempo cálido. Para su lanzamiento el diseñador de la marca, Franco Malenotti, fundó The Clothing Company y relanzó la marca a nivel internacional tras un periodo de crisis en el sector que había obligado a reducir la producción.

En 1999 Belstaff logró otro hito con la creación del sistema Ironguard, un tejido con una capa interior de poliuretano que garantiza el aislamiento y guarda al calor corporal, mientras que una película externa de aluminio protege al portador desde el exterior de posibles impactos.

El concepto “Reactia” fue introducido en las prendas Belstaff en el año 2000. Se trata de una singular combinación de materiales donde la fuerte capa externa de nylon proporciona la máxima seguridad frente a impactos. Por su parte, el teflón garantiza la protección como repelente para la humedad, mientras que las microcápsulas del tejido interior ayudan a eliminar o acumular el calor según la temperatura exterior.

Desde entonces las prendas Belstaff se dejan ver en producciones de Hollywood, incluso se han creado modelos específicos, como el utilizado por Will Smith en la película “Soy Leyenda”, la chaqueta Tripmaster de Naomi Watts en “Promesas del Este”, la chaqueta “Dylan” de Cate Blanchett en “I’m not there” o el trench negro que viste Johnny Depp en “Sweeny Todd” y que es parte del vestuario que ha recibido en 2008 una nominación al Oscar al Mejor Diseño de Vestuario.

Sin duda, la trayectoria de Belstaff seguirá dando que hablar en el futuro gracias a su exitosa combinación de la tecnología más puntera con la tradición artesana más emblemática.

Belstaff es una marca siempre presente en nuestras tiendas de Sevilla, actualizando las colecciones cada temporada para poder ofrecer las últimas novedades a nuestros clientes.